El viaje de una foto
Le das una foto y te dice dónde se tomó. Entre esas dos cosas hay cuatro etapas, y ninguna de ellas adivina: cada una descarta o reordena lo que le llega de la anterior.
Etapa 1 · La foto. Una fotografía se convierte en un vector de alta dimensión con el modelo de recuperación activo — por defecto SALAD.
Cada etapa del esquema se abre al pulsarla. La primera es la que más gente entiende mal: el índice no busca fotos parecidas a la tuya, busca vectores próximos al tuyo, y dos fotos de la misma esquina tomadas con diez años de diferencia están mucho más cerca en ese espacio que dos fotos visualmente similares de ciudades distintas. Esa propiedad no la da Qdrant, la da el modelo que produjo el vector — por defecto SALAD.
Los doscientos candidatos que salen de ahí son una hipótesis barata. La siguiente etapa los pone a prueba con geometría de verdad: RoMa intenta emparejar píxel a píxel tu foto con cada candidato y mide si la correspondencia resultante es consistente con dos cámaras mirando la misma escena. Un candidato que solo se parecía en el color se cae aquí.
Por qué son cuatro y no una
Un solo modelo que mirara la foto y dijera una coordenada sería más simple y mucho peor. Las cuatro etapas existen porque cada una falla de una forma distinta, y una que falla tapa el fallo de otra: el índice puede traer un candidato equivocado, pero la verificación geométrica lo descarta, y ninguna etapa tiene que ser perfecta porque ninguna decide sola.
Qué pasa cuando no hay índice
Si el servidor todavía no tiene ningún .lumidx instalado para la zona de la foto, la etapa del
índice no falla: simplemente no aporta candidatos, y el análisis se resuelve sin hipótesis, marcado
como tal en el veredicto.