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Instalar lumid

Instalar lumid es un solo comando, pero lo que hace detrás no es un truco de una línea: comprueba el sistema, genera un certificado propio, verifica firmas, y al final solo imprime una cosa — la clave con la que emparejar el primer cliente.

lumid es el daemon: la mitad de Lumi que instala quien presta la GPU, no quien investiga. Esta página es esa instalación, de principio a fin.

Antes de empezar

  • Una máquina Linux con systemd — es el único camino soportado hoy. En Windows el propio instalador se niega a propósito al comprobar systemd; ahí lumid solo sirve para desarrollo, nunca como instalación real.
  • Acceso root (o sudo) y python3 — no hace falta ningún compilador ni cargo: el instalador público es un script de Python puro, no un binario que haya que construir.
  • Una GPU NVIDIA es opcional pero recomendada. Sin driver, la instalación termina igual — solo que sin inferencia real hasta que haya una GPU que usar.
  • El puerto 7717, fijo y no configurable por variable de entorno.

Un solo comando

terminal, en la máquina que va a ser el servidor
curl -fsSL https://lumi.s7lver.xyz/install | sh

Ese comando no instala nada por sí solo: descarga el instalador real (/install-py, Python puro) a un fichero temporal y lo relanza con sudo. La razón de este paso intermedio es el propio curl | sh — su entrada estándar ya es la tubería, no tu terminal, así que el script se reengancha a /dev/tty antes de lanzar el instalador para que sus preguntas (modo, clave maestra, dónde guardar los datos) lleguen a alguien de verdad delante del teclado.

Lo que el instalador te pregunta

  1. Modo: nativo o Docker — se detecta solo si ya estás dentro de un contenedor (/.dockerenv), pero puedes elegir.
  2. Clave maestra: automática (gestionada por systemd-creds, sin que nadie la escriba) o sellada (una contraseña de administrador que desbloquea el servidor tras cada reinicio, desde la propia app — el modo mantenimiento tiene su propia página, todavía por escribir).
  3. Dónde vivirán los datos: por defecto /var/lib/lumi/runtime — ahí acaban el entorno Python del motor de inferencia y los modelos descargados.

Lo que hace sin preguntar

  • Comprueba que el puerto 7717 esté libre; si ya hay un lumid.service corriendo, pide confirmar antes de reinstalar encima.
  • Si ufw está activo, abre 7717/tcp.
  • Genera un certificado TLS autofirmado (EC P-256) — o conserva el que ya existiera, para no invalidar a los clientes que ya estén emparejados con una reinstalación.
  • Descarga el binario de lumid y sus assets (registros/, workers/) verificados contra el manifiesto de publicación firmado con Ed25519 — el propio script reimplementa esa verificación en Python puro, sin librerías de criptografía de terceros.
  • Instala Qdrant (versión fijada, verificada por sha256) como su propio servicio de systemd, escuchando solo en 127.0.0.1:6333.
  • Instala tectonic para poder exportar informes de caso a PDF — si esto falla, no aborta el resto de la instalación: solo se queda sin exportación hasta que se resuelva a mano.
  • Escribe /etc/systemd/system/lumid.service y lo arranca.

La clave de vinculación

Al terminar, si el servidor está genuinamente virgen (sin usuarios, sin ninguna clave emitida todavía), el instalador imprime algo así:

salida del instalador · solo se ve una vez
lumi1_192.168.1.40:7717_9fK2mXpQ7wZs_...

Esa clave (lumi1_<dirección>_<huella>_<secreto>) es de un solo uso y caduca a las 24 horas. Es lo único que necesitas copiar: pégala en el cliente para entrar como administrador y terminar la configuración desde ahí — ver Emparejar el cliente.